Cabezas que cantan #1
hoy no me llamó/ que pasará porque ésta vez no me llamó/ estoy pendiente del teléfono y no/ ésto me empieza a preocupar/ que le sucedió/ tal vez no pudo escapar de su prisión/ hay un misterio que le apresa el corazón/ y no la deja respirar…/ suena el telefono y voy como loco a su encuentro/ tengo la boca reseca y estoy si aliento/ ¡no…! ¡no…!, equivocado no es aquí señor/ hay una lágrima/ sobre el teléfono/ sobre mi corazón/ hoy no me llamo/ y es como una visión/ un fantasma en mi habitación/ sobre el telefono/ gira mi corazon/ en un mundo sin sol/ malheriodo de amor/ necesito escuchar su voz./ tengo los ojos muy abiertos/ me sorprende la mañana/ y el desorden de mi cuarto/ es menor que el de mi alma/ ¡ay amor…! ¡ay amor!/ sobre el teléfono/ gira mi corazón/ hoy no me llamo/ y es como una visión/ un fantasma en mi habitación/ sobre el telefono/ gira mi corazón/ en un mundo sin sol/ malherido de amor/ necesito escuchar su voz.






Lázaro, levantate y anda, ponte el apellido, vuelve del olvido, engánchate a la oferta y la demanda. Eh, flaco, esto es un atraco, págale a la vida más de lo que pida, eh, viejo, jugate el pellejo. Aquí te esperan las ojeras del mar, el recibo del gas, la gorda de la esquina, y el Clarín y el Prozac y crecer y subir y bajar y el otoño, el café, la rutina y Tom Waits y Edith Piaf… Y volver a volver a empezar a volver a empezar, a volver a empezar. Eh, loco, contrólate un poco, mira que las musas no aceptan excusas… Eh, pibe despiértate y vive. Eh, socio, que esto es un negocio, échame una mano, siéntate al piano, Eh, Fito, que te necesito. Aquí te esperan las tijeras del sol el asfalto, el smog y el perfume mas caro y el jazmín y el caviar y el reloj y el granizo, la ley, los disparos y el azul y el carbón. Y el amor después del amor después del amor, después del amor Eh, Lázaro, levántate y anda. 




























