Un groso, con guión de H. G. Oesterheld y dibujos de su hermana Nelly.
Me lo leía mi abuela cuando era pequeñito, era un libro que siempre recordaba y que por supuesto perdí, pero hace ya algún tiempo lo recuperé gracias a Flor que me lo bancó para escanearlo y fui niño, una vez más.
Llueve y no me beses/ porque me destiño de tu boca/ porque te apunto con la trompa/ le erro y no me la banco./ Vengo a vela con el mal del cagón/ me tropiezo con mis piernas/ gambeteando gente/ vengo del placard de otro./ Sigue lloviendo en esta esquina/ pero esas sombras no se mojan/ por este amor de calle abajo/ volver en bondi es la que queda./ Vengo a vela con el mal del cagón/ me tropiezo con mis piernas/ gambeteando gente/ vengo del placard de otro.
¡Que querés, no te esperaba!/ Perdoname la franqueza/ porque desde que te fuiste/ no pensaba verte más./ Y hoy que honrás con tu presencia/ la miseria de esta pieza/ la sorpresa del encuentro/ la podés imaginar…/ Perdoná, no me di cuenta,/ casi ni te di la mano./ Si querés quedarte un rato/ sin ninguna pretensión…/ Poco tengo a ofrecerte,/ no sabés como he quedado,/ si estoy dando lo que he dado/ p’a pagar mi metejón/Y vos, estoy seguro/ que habrás echado buena/ y que te dio vergüenza/ entrar en el bulín./ Ya no andarás golpeándole/ al hambre y a la pena./ Tu vida noche y día/ será un solo festín/ Me alegro que hayas vuelto/ después de todo un año/ con ese vestidito/ que yo te regalé./ Tu lujo, tus alhajas,/ me hubieran hecho daño../ ¡Que bien que te has portado,/ volviendo como ayer!/ ¿Que tenés? ¿Estás llorando?/ No te pongas de ese modo./ Si no vas a consolarme/ con tenerme compasión/ No fue sólo por tu culpa/ que he perdido todo, todo./ Es que entonces yo tenía/ un otario corazón/ ¿Que decís? ¿Que te engañaron/ con un mundo de promesas?/ ¿Que volvés arrepentida?/ ¿Que hoy recién me comprendés…?/ ¡Que querés si se acabaron/ tus delirios de grandeza!/ Hoy tenés de recompensa/ lo que vos te merecés./ Y vos, estoy seguro/ que habrás echado buena/ y que te dio vergüenza/ entrar en el bulín/ Ya no andarás golpeándole/ al hambre y a la pena./ Tu vida noche y dia/ será un solo festín/ Me alegro que hayas vuelto/ después de todo un año/ con ese vestidito/ que yo te regalé/ Tus lujos, tus alhajas,/ me hubieran hecho daño../ ¡Ay! ¡Que bien que te has portado,/ volviendo como ayer!
-Hola, quería un paquete de galletitas Rumba -Como no, son 2 pesos -Acá tiene (paga con $5) … -¡Eh! ¡Pero de vuelto me está dando dos Guaymallenes, una mielcita roja, una bolsa de Tutucas, 3 Bazooka, un palito de la selva y… ¿media gomita de eucaliptus? -Si pibe, y agradece que te estas llevando yapa… ¿no leiste el cartel?
El año en que comencé a decir soireé en vez de suaré, un hombre que apenas conocía casi me mata por accidente.
El hombre no estaba herido cuando el otro coche impactó con el nuestro. El hombre que había conocido por una semana me llevó en brazos por la calle de una manera que implicaba que no podía ver mis piernas. Recuerdo haber sabido que no debía mirar, y sabiendo que me habría encantado mirar si no fuera porque no podía.
Mi sangre estaba sobre la ropa de este hombre.
Dijo, “estarás bien, pero este suéter está arruinado”.
Grité por miedo al dolor. Pero yo no sentía dolor alguno. En el hospital, después de inyecciones, sabía que había dolor en el cuarto – sólo que no sabía de quién era.
Hoy la vi, fue casualidad/ Yo estaba en el bar, me miró al pasar/ Yo le sonrei y le quise hablar/ Me pidió que no, que otra vez será/ Que otra vez será, que otra vez será/ Tierno amanecer, sé que nunca más/ Como olvidar tu pelo, como olvidar tu aroma,/ Si aun navega en mis labios, el sabor de tu boca/ Cada piba que pase con un libro en la mano/ Me traerá tu nombre como en aquel verano./ Fuiste mía un verano solamente un verano/ Yo no olvido la playa ni aquel viejo café/ Ni aquel pájaro herido que entibiaste en tus manos/ Ni tu voz ni tus pasos se alejaran de mí/ Que otra vez será, que otra vez será/ Tierno amanecer, sé que nunca más.
Así ando yo/ Cantando aún mis penas/ queriendo que me ames/ para mi soledad/ Y hasta que yo te quiera/ ¿Qué quieres que te cante?/ Por eso me quedo/ Ay Ay Ay hasta el final/ Y así amo yo/ con rimas tan torcidas/ buscando disonancias/ Pa’ mi nueva canción/ Y hasta que yo te quiera/ ¿Qué quieres que te cante?/ Por eso me quedo/ Ay Ay Ay hasta el final/ Y así amo yo/ con rimas tan torcidas/ buscando disonancias/ Pa’ mi nueva cancion/ Y hasta que yo te quiera/ ¿Qué quieres que te cante?/ Y hasta que yo te quiera/ ¿Qué vale lo que cante?/ Por eso me quedo/ Ay Ay Ay hasta el final